Fotografía
Viendo
caer
las hojas de un mismo árbol,
resistiendo palabras,
palabras punzantes,
papá siempre encontraba la sonrisa,
los gestos.
El viento de oriente se retenía en su mano,
hasta que un día
sin oxígeno abandonó la casa
como un niño que viaja en su cometa,
pero su mano sobre mi cabeza
aun permanece en la fotografía.
Viendo
caer
las hojas de un mismo árbol,
resistiendo palabras,
palabras punzantes,
papá siempre encontraba la sonrisa,
los gestos.
El viento de oriente se retenía en su mano,
hasta que un día
sin oxígeno abandonó la casa
como un niño que viaja en su cometa,
pero su mano sobre mi cabeza
aun permanece en la fotografía.

