El infierno acecha en el alba
madrugan con aliento a insulto
las resacas de cuerpos aturdidos
carentes de rostros y sensualismos
nadie puede pretender que exista
algún alma a las seis de la mañana
no es la misma gente
las mañanas son mecánicas y severas
sucias y resentidas
frías e impuestas
capaces de vengar sin inmutarse
cada maravilloso abuso nocturno
es la victoria de lo profano sobre lo fantástico
del oficinismo sobre los arcanos
de la autoayuda sobre una larga medianoche de enamorados
la mañana acecha
improductiva de hallazgos
lo estupendo espera a que ese infierno
se desintegre por completo (tras la siesta)
para comenzar tímidamente a decirnos algo
madrugan con aliento a insulto
las resacas de cuerpos aturdidos
carentes de rostros y sensualismos
nadie puede pretender que exista
algún alma a las seis de la mañana
no es la misma gente
las mañanas son mecánicas y severas
sucias y resentidas
frías e impuestas
capaces de vengar sin inmutarse
cada maravilloso abuso nocturno
es la victoria de lo profano sobre lo fantástico
del oficinismo sobre los arcanos
de la autoayuda sobre una larga medianoche de enamorados
la mañana acecha
improductiva de hallazgos
lo estupendo espera a que ese infierno
se desintegre por completo (tras la siesta)
para comenzar tímidamente a decirnos algo

