Paz
Te declaro la Guerra
porque la paz no se define entre tecnología
entre edificios y corbatas.
La paz se siente cuando llegas a tu casa
y te conduces a tu desorden
– por los momentos
hermoso
donde nadie reclama las perchas
de tu ropa herida.
La paz es la dificultad de palabra en tu cólera
el temor a que una estupidez te cometa:
conformarte con arrancarle
las alas a una mosca.
La mano, instrumento de la piedra
no se compara a la paz de tus sentimientos
en buen estado
ni al color de tu sangre
fluyendo a patadas del corazón
aquella tarde que por fin pusiste el amor
en otra parte.
Por eso te declaro la paz.
Que gane el mejor perdedor.
Te declaro la Guerra
porque la paz no se define entre tecnología
entre edificios y corbatas.
La paz se siente cuando llegas a tu casa
y te conduces a tu desorden
– por los momentos
hermoso
donde nadie reclama las perchas
de tu ropa herida.
La paz es la dificultad de palabra en tu cólera
el temor a que una estupidez te cometa:
conformarte con arrancarle
las alas a una mosca.
La mano, instrumento de la piedra
no se compara a la paz de tus sentimientos
en buen estado
ni al color de tu sangre
fluyendo a patadas del corazón
aquella tarde que por fin pusiste el amor
en otra parte.
Por eso te declaro la paz.
Que gane el mejor perdedor.

