Poema 45 ..del libro...los días que ahora tengo...trabajo en proceso. - Poemas de Alina Galliano
Poema 45 ..del libro...los días que ahora tengo...trabajo en proceso.
Poema publicado el 21 de Enero de 2002
45
Confieso que he cambiado los ojos de mis días.
Hoy los dejos mirar incertidumbres a lo ya conocido,
les digo que no deben seguir a punto el Norte
y mucho menos el Sur que habitan los espejos
ni lo izquierdo al Oeste que marca paralelos,
tampoco han de ajustarse a un Este
sobre el eje de las constelaciones.
Los ojos de mis días deben vivir al margen
de lo que ya es sabido por magos y filósofos
o aquellos que recuerdan como leerle a las cosas antiguas
que caminan los cielos o las cúpulas,
sus secretos de aparentes ausencias
porque sus soledades saben estar a solas
sin que hayan manos que puedan contener
el tamaño del éxodo al oído o la tráquea.
Lámparas y campanas despiertan una porción a los sentidos
y evaporan la otra mitad que los contiene,
allí no existen los lugares para guardar memorias,
allí se coexiste sin retener imágenes
y el olfato es la única estructura que puede
definir las retinas a esferas de una palabra o nombre,
a juegos sobre el párpado que ciego se desdobla
y para recordarte te disuelve y te suelta
para al fin recogerte detrás de lo que pudiese
llamarte a la apariencia de lo que crees que eres.
Alina Galliano@
Poema publicado el 21 de Enero de 2002
45
Confieso que he cambiado los ojos de mis días.
Hoy los dejos mirar incertidumbres a lo ya conocido,
les digo que no deben seguir a punto el Norte
y mucho menos el Sur que habitan los espejos
ni lo izquierdo al Oeste que marca paralelos,
tampoco han de ajustarse a un Este
sobre el eje de las constelaciones.
Los ojos de mis días deben vivir al margen
de lo que ya es sabido por magos y filósofos
o aquellos que recuerdan como leerle a las cosas antiguas
que caminan los cielos o las cúpulas,
sus secretos de aparentes ausencias
porque sus soledades saben estar a solas
sin que hayan manos que puedan contener
el tamaño del éxodo al oído o la tráquea.
Lámparas y campanas despiertan una porción a los sentidos
y evaporan la otra mitad que los contiene,
allí no existen los lugares para guardar memorias,
allí se coexiste sin retener imágenes
y el olfato es la única estructura que puede
definir las retinas a esferas de una palabra o nombre,
a juegos sobre el párpado que ciego se desdobla
y para recordarte te disuelve y te suelta
para al fin recogerte detrás de lo que pudiese
llamarte a la apariencia de lo que crees que eres.
Alina Galliano@
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