Poemas de VILMA VARGAS
VILMA VARGAS
Vilma Vargas Robles (siglo XX). Poeta costarricense.
Nació en Turrubares, San José, Costa Rica.
Es cofundadora de la Asociación Cultura Casa de Poesía en Costa Rica, la cual tiene como objetivo promover el desarrollo comunal a través de la poesía, como herramienta para la paz. Dicha Asociación ha organizado el Festival Internacional de Poesía en nuestro país, en los años 2002 y 2003, en el intento de unir autores y países hermanos.
El libro "El fuego y la siesta" es del año 1983. En 1993 publica, bajo el sello de la Editorial de la Universidad de Costa Rica, "El ojo de la cerradura" con prólogo de Jorge Boccanera. Es de este año también "El oro de la vida", introducido por Isaac Felipe Azofeifa.
Ha sido incluida en la antología "Cien años de poesía femenina en Costa Rica o Voces indómitas de la Editorial Mujeres. Mantiene inéditos tres libros de poesía y uno de cuentos.
Ha publicado "EL ojo e la cerradura", "El oro de la vida" y el "Fuego y la siesta", que originalmente fue publicado en Honduras donde obtuvo el Premio Centroamericano Juan Ramón Molina, otorgado por el Ministerio de Cultura y Turismo de ese país. La Editorial Costa Rica acaba de publicar "El fuego y la siesta" en la primera edición costarricense.
si soy negada
Si no me ves si soy negada dame tierra para hacer mis di...... saudade
Ofensa ha sido el sol cuando amanece y ya el corazón aprieta...... sin pausa
Aunque te amara sin pausa nunca seremos uno solo. Aunque me...... me preguntas
me preguntas cómo estoy aún no he escrito ...... sin mÁs
Voy a abrirle una ventana a este planeta, a huir de él sin un raspón. ...... canciÓn de cuna
Y si vivo sólo una vez pienso en tus ojos y te sostengo en mis ...... porque me inclino
Porque espero porque parece que nadie viene por el silencio y las cosa...... las muchachas
a Sor Anita Bajo el amparo del jardín cuidado con es...... reloj de arena
Tengo miedo debajo de mi casa. Un paso, sólo un paso doy, ...... cántico
Las palmeras erguidas en el día sombreen nuestros muros: la casa ...... jauría
Arrinconada oyes a través de las hendiduras. No recuerdas l...... piezas sueltas
Cuando de niña viví en un pueblo no podía imaginar a los hombres...... treno
Mañana nadie te borrará las lágrimas. Corre en mis venas, crece...... una vida
Yo siento la vida como logro, como una voz que se perfila, com...... presencia
Aunque el amor no esté, persiste el grito. El mundo entero...... deslizarse
Nada sé de la vida, tanto la olvidé. Fue fácil deslizarse, p...... sin nÚmero
Los pobres no tienen país, ni mundos numerados. De to...... paseante
Abres tu casa. Las calles y las ramas son la agitación de la ...... Esta es la página 4 de un total de 5 «« Anterior | Siguiente »»