Historia de los espejos (ii)
Cayó despacio el tejido
y sus hilos mudos y húmedos
se quebraron.
Hubo dolor inexplicable
Un perdón simple insuficiente
un espejo retratando al sol que era mi cara
y la cara de todas aquellas
que en balde amamantaron los días.
Cayó despacio el tejido
y sus hilos mudos y húmedos
se quebraron.
Hubo dolor inexplicable
Un perdón simple insuficiente
un espejo retratando al sol que era mi cara
y la cara de todas aquellas
que en balde amamantaron los días.

