Lectura de muchacha
Lo que comprabas en Mejía Baca
eran libros de viajes
con fotografías de nevadas montañas
y extendidas planicies con jirafas.
Después eran volúmenes de cuentos,
biografías de reinas y pontífices,
revistas de bordado con ganchillo
y recetas de comida peruana.
Luego te interesaste en la literatura
patria, en la poesía
de Jorge Federico,
en las novelas de Doña Lucila
y repetías complacida los versos
para el almendro de Guillén Zelaya.
Lo que comprabas en Mejía Baca
eran libros de viajes
con fotografías de nevadas montañas
y extendidas planicies con jirafas.
Después eran volúmenes de cuentos,
biografías de reinas y pontífices,
revistas de bordado con ganchillo
y recetas de comida peruana.
Luego te interesaste en la literatura
patria, en la poesía
de Jorge Federico,
en las novelas de Doña Lucila
y repetías complacida los versos
para el almendro de Guillén Zelaya.

