Poema del barco
“Hay un barco hundido en tus manos”
(V. Moutinho)
Hay un barco y hay poemas que son grandes
inmensos y largos como largos acorazados
hendiendo la inmensidad del papel
cuchillos cortadores de agua
que antes de pasar ya tienen su olvido
porque son sólo eso: palabras
sueltas palabras para acompañar al rebaño
al griterío de todo tipo de predicadores.
Pero hay otros poemas.
Hay otros
apenas una línea trazada
mecha encendida que lleva directamente al corazón.
Esos son los que permanecen.
“Hay un barco hundido en tus manos”
(V. Moutinho)
Hay un barco y hay poemas que son grandes
inmensos y largos como largos acorazados
hendiendo la inmensidad del papel
cuchillos cortadores de agua
que antes de pasar ya tienen su olvido
porque son sólo eso: palabras
sueltas palabras para acompañar al rebaño
al griterío de todo tipo de predicadores.
Pero hay otros poemas.
Hay otros
apenas una línea trazada
mecha encendida que lleva directamente al corazón.
Esos son los que permanecen.

