El potrillo
Aquel era un tiempo como de adolescencia
la misma mirada nerviosa
el mismo hervor en la sangre
el sabor a tierra seca en los labios el mismo.
Y aquello que empujaba entre nosotros
que crecía y ascendía a nuestras espaldas
como un río vertical tan secreto
que ni siquiera queríamos ponerle nombre
lo olió aquel gitano viejo al pasar por delante
mientras esperábamos al autobús:
“Una rubia y un canoso, menudo potrillo va a salir”
Aquel era un tiempo como de adolescencia
la misma mirada nerviosa
el mismo hervor en la sangre
el sabor a tierra seca en los labios el mismo.
Y aquello que empujaba entre nosotros
que crecía y ascendía a nuestras espaldas
como un río vertical tan secreto
que ni siquiera queríamos ponerle nombre
lo olió aquel gitano viejo al pasar por delante
mientras esperábamos al autobús:
“Una rubia y un canoso, menudo potrillo va a salir”

