Con alegrÍa
¿Quién fue el otro, el que entre tus senos buscaba granos de
arroz, cipreses floridos y grietas más profundas? En esta tarde
maldita, dime, ¿se acordará de ti todavía cuando buscabas el
aliento en la sombra azul de la cometa, o en el triste momento
de ser vehemente contigo misma y ofrecerte sin pudor a su
patán deseo? Qué lástima haber sido alguna vez tan dichosos.
¿Recordará aquel alcohol tan espeso y turbio del olvido, el que
nos ponía perdidos al terminar la luz, adolescentes tontos? ¿Y
si fuera verdad que no hemos estado allí sino en un sueño que
se parece a tu rostro que se vuelve sobre sí mismo y sonríe y
pronuncia: vete a la mierda, gilipollas? No fue culpable la edad
de aquella confusión, no lo fueron tampoco las ganas que tenías
de perderte en su cuerpo como en un glorioso tiovivo.
¿Quién fue el otro, el que entre tus senos buscaba granos de
arroz, cipreses floridos y grietas más profundas? En esta tarde
maldita, dime, ¿se acordará de ti todavía cuando buscabas el
aliento en la sombra azul de la cometa, o en el triste momento
de ser vehemente contigo misma y ofrecerte sin pudor a su
patán deseo? Qué lástima haber sido alguna vez tan dichosos.
¿Recordará aquel alcohol tan espeso y turbio del olvido, el que
nos ponía perdidos al terminar la luz, adolescentes tontos? ¿Y
si fuera verdad que no hemos estado allí sino en un sueño que
se parece a tu rostro que se vuelve sobre sí mismo y sonríe y
pronuncia: vete a la mierda, gilipollas? No fue culpable la edad
de aquella confusión, no lo fueron tampoco las ganas que tenías
de perderte en su cuerpo como en un glorioso tiovivo.

