Sabe a miel. - Poemas de Julieta De Salcedo
Sabe a miel.
Poema publicado el 03 de Julio de 2014
Sabe a miel la felicidad que irradias en la mirada
Dulce amor mío, me alberga una emoción profunda.
Implacable amor, dame esperanza, dame fe,
enciende en mí el motivo preciso para yo gozar
Por tu alegría, muéstrame tú, que la vida obsesionada
No vale la pena.
Agradezco el sentimiento más bello que tú me regalaste,
Amor que llevo dentro de mí, contemplo tu olvido, no hay
más que hacer celebro con gusto una eterna felicidad con
el ser que ahora cuidará de ti.
Amor; ronda del alma mía aquiétame ya…
oculta mi amor y calla mi corazón.
Permíteme suavemente sacarte de mí y mecerte
entre mis sueños entre sueños de algodón,
Contemplando los bellos recuerdos de ti, haz
Libremente lo que tengas que hacer.
Construye con tus caricias un castillo indestructible,
Borra de ti, todo recuerdo mío, evade de tu pensamiento
Mis caricias tiernas, oprime amor mío, toda emoción
encontrada y domina con fuerza y gran coraje
la ilusión robada que obstinadamente se resiste a salir.
Julieta de Salcedo
Ya se acerca el día y aun me invade la nostalgia
Se ha realizado le sueño, se ha cumplido ya…
Es momento de partir, ahora me voy; y dejare los
recuerdos en un rincón, PIEL CANELA, se dilata
cada vez más, hasta distorsionar: Ojos Negros,
Piel canelaaa, hasta perderse en el tiempo.
El Negrito Hermoso ya no se escucha, se fue,
Ahora; Respetable Caballero, ya no existe Romeo
Proclamando a Julieta, la dejo en el olvido,
Don Quijote de la Mancha ya no retorno su viaje
Y Dulcinea ya no está a la espera; pasan los días
y el alma, ama intensamente, como aquella vez que
se incrustaron esos ojos negros frente al Hotel “Emili”
mi pensamiento grabo esa expresión en el alma mía,
¡hoy! Recuerdos ofuscados, cuando una lagrima al
recordar corre por mis mejillas al ver la melancolía
del Real del Monte, aquel puente que en algún lugar
fue testigo de esa locura, las promesas que aun llevo
con honor al amor, a mi amor.
Un estacionamiento vacío de nuestros recuerdos,
mis recuerdos, una emoción olvidada, las calles
que grabaron tus huellas, esas que marcaron mi
pensamiento, ya mis cansados pasos merecen un
descanso de tu amor, amor mío, el dientitos de Bugs
orejón, dejaste marcados momentos inolvidables, cundo
la habitación 16 fue testigo cómplice de nuestros pactos
en Jardines del amor, Diana la cazadora quedo atónita
palabras, promesas inconclusas, un café, una oración y
fui inmensamente feliz con tu amor, aunada a tu recuerdo
que no lastimara jamás.
Poema publicado el 03 de Julio de 2014
Sabe a miel la felicidad que irradias en la mirada
Dulce amor mío, me alberga una emoción profunda.
Implacable amor, dame esperanza, dame fe,
enciende en mí el motivo preciso para yo gozar
Por tu alegría, muéstrame tú, que la vida obsesionada
No vale la pena.
Agradezco el sentimiento más bello que tú me regalaste,
Amor que llevo dentro de mí, contemplo tu olvido, no hay
más que hacer celebro con gusto una eterna felicidad con
el ser que ahora cuidará de ti.
Amor; ronda del alma mía aquiétame ya…
oculta mi amor y calla mi corazón.
Permíteme suavemente sacarte de mí y mecerte
entre mis sueños entre sueños de algodón,
Contemplando los bellos recuerdos de ti, haz
Libremente lo que tengas que hacer.
Construye con tus caricias un castillo indestructible,
Borra de ti, todo recuerdo mío, evade de tu pensamiento
Mis caricias tiernas, oprime amor mío, toda emoción
encontrada y domina con fuerza y gran coraje
la ilusión robada que obstinadamente se resiste a salir.
Julieta de Salcedo
Ya se acerca el día y aun me invade la nostalgia
Se ha realizado le sueño, se ha cumplido ya…
Es momento de partir, ahora me voy; y dejare los
recuerdos en un rincón, PIEL CANELA, se dilata
cada vez más, hasta distorsionar: Ojos Negros,
Piel canelaaa, hasta perderse en el tiempo.
El Negrito Hermoso ya no se escucha, se fue,
Ahora; Respetable Caballero, ya no existe Romeo
Proclamando a Julieta, la dejo en el olvido,
Don Quijote de la Mancha ya no retorno su viaje
Y Dulcinea ya no está a la espera; pasan los días
y el alma, ama intensamente, como aquella vez que
se incrustaron esos ojos negros frente al Hotel “Emili”
mi pensamiento grabo esa expresión en el alma mía,
¡hoy! Recuerdos ofuscados, cuando una lagrima al
recordar corre por mis mejillas al ver la melancolía
del Real del Monte, aquel puente que en algún lugar
fue testigo de esa locura, las promesas que aun llevo
con honor al amor, a mi amor.
Un estacionamiento vacío de nuestros recuerdos,
mis recuerdos, una emoción olvidada, las calles
que grabaron tus huellas, esas que marcaron mi
pensamiento, ya mis cansados pasos merecen un
descanso de tu amor, amor mío, el dientitos de Bugs
orejón, dejaste marcados momentos inolvidables, cundo
la habitación 16 fue testigo cómplice de nuestros pactos
en Jardines del amor, Diana la cazadora quedo atónita
palabras, promesas inconclusas, un café, una oración y
fui inmensamente feliz con tu amor, aunada a tu recuerdo
que no lastimara jamás.
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