Hombre que tira de carro 1
El hambre a veces brilla reloj de oro,
se suma al coro de plata de las espaldas rotas
de sudor inútil,
brota vía láctea
desde infinito ignoto que se llama tristeza.
No hay cansancio más feroz que el de la espera
del pan.
El hombre se convierte en presa de sí mismo
y vuelca sobre sus brazos andanadas de colmillo.
Despojo trashumante cercado de carroñeros
artífices del luto de la tierra muerta.
El hambre a veces brilla reloj de oro,
se suma al coro de plata de las espaldas rotas
de sudor inútil,
brota vía láctea
desde infinito ignoto que se llama tristeza.
No hay cansancio más feroz que el de la espera
del pan.
El hombre se convierte en presa de sí mismo
y vuelca sobre sus brazos andanadas de colmillo.
Despojo trashumante cercado de carroñeros
artífices del luto de la tierra muerta.

