A manera de gallo
MATINAL, grita y sangra.
En su garganta seca, vidrios claros le rayan;
en una sombra densa, lo amargo se le inflama.
Los colores espesos del petróleo, los días
confundidos escapan,
y donde el mundo acaba,
sonoro, rebotando por dentro de sí mismo,
lacerado, perdido, buscándose -enemigo-,
su matanza él prosigue, brillante de delirio.
MATINAL, grita y sangra.
En su garganta seca, vidrios claros le rayan;
en una sombra densa, lo amargo se le inflama.
Los colores espesos del petróleo, los días
confundidos escapan,
y donde el mundo acaba,
sonoro, rebotando por dentro de sí mismo,
lacerado, perdido, buscándose -enemigo-,
su matanza él prosigue, brillante de delirio.

