Amanezco de espaldas a la broma...
Amanezco de espaldas a la broma
no hay rouge en los labios del despertador
ni colillas de caricias
ni cine
ni amigos
ni silencio
ni cortinas suficientes
apenas una sobredosis de café
apuro por llegar sin motivos
vida de la que no podemos curarnos
destinos que el destino amontonó
y para los afortunados
algo de sexo en la memoria
personificando la fábula del amor
Amanezco de espaldas a la broma
no hay rouge en los labios del despertador
ni colillas de caricias
ni cine
ni amigos
ni silencio
ni cortinas suficientes
apenas una sobredosis de café
apuro por llegar sin motivos
vida de la que no podemos curarnos
destinos que el destino amontonó
y para los afortunados
algo de sexo en la memoria
personificando la fábula del amor

