11 (glosas al cancionero)
Sabana de secos tallos,
uno te aprendió a querer
en boca de tu mujer,
en lomo de tus caballos.
Mientras retoñan los mayos
queda amor para un cantar:
tierra altiva como el mar,
cardo sin riego y sin poda,
sobre la amargura toda
¡quién te pudiera besar!
A mí mismo me da miedo
cuando levanto el tañío,
porque me jallo faculto
y dueño de mi albedrío.
Sabana de secos tallos,
uno te aprendió a querer
en boca de tu mujer,
en lomo de tus caballos.
Mientras retoñan los mayos
queda amor para un cantar:
tierra altiva como el mar,
cardo sin riego y sin poda,
sobre la amargura toda
¡quién te pudiera besar!
A mí mismo me da miedo
cuando levanto el tañío,
porque me jallo faculto
y dueño de mi albedrío.

