A comienzos de la década de 1970, bajo el gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular, se trasladó a Santiago y asumió labores como asesor en la Editora Nacional Quimantú. Tras el golpe militar de 1973, Pérez fue relegado a la isla Quiriquina, de cuya experiencia surgió el libro Cartas de prisionero, que no fue editado hasta 1984. Además de su trayectoria como poeta, Floridor Pérez ha desarrollado una amplia labor de recopilación, conservación y difusión de las tradiciones chilenas, así como de compilador de cuentos populares, como el volumen Pedro Urdemales. En otro ámbito, ha colaborado en diversos diarios y revistas comentando la obra de otros autores chilenos y ha publicado estudios críticos de grandes figuras de la literatura nacional, entre las que destaca el estudio dedicado a Manuel Rojas. Junto a Jaime Quezada dirigió el taller poético de la Fundación Neruda en la casa del poeta en Santiago, La Chascona.
COMENTARIO:
Pérez pertenece a la generación literaria de 1960 y dentro de ésta ha sido ubicado por la crítica como representante de la corriente lírica -cuyo máximo cultor fue Jorge Teillier y que, básicamente, se propone como una forma alternativa de vida frente a los excesos alienantes de la vida moderna-, pero también dialogante con la antipoesía, en la medida que integra al tejido poético elementos coloquiales y populares siempre en una perspectiva crítica, sin dejar de lado el humor y la ironía. La poesía de Floridor Pérez mezcla formas tradicionales ligadas al canto popular y al romancero español con juegos verbales como la aliteración y la anáfora. Estos recursos se suman a una de las temáticas recurrentes de la obra de Pérez, esto es, la fuerte creencia en el amor como forma de salvación frente a las adversidades. Otro elemento importante y destacado permanentemente por la crítica es el laicicismo de su obra, que repercute en la búsqueda de alguna(s) figura(s) que reemplace(n) a la divinidad, lo que para algunos recaería en la figura de los antepasados. Sin embargo, la poesía del autor no es ingenua, sino por el contrario, al reconocer la muerte de la divinidad explora en el terreno de la poesía crítica que da cabida a la expresión de los sectores marginados de la sociedad
la victoria
Me pusieron contra la pared, manos arriba. Me registraron meticulosamente. Sólo hallaron retratos c...[leer completo]
Me pusieron contra la pared, manos arriba. Me registraron meticulosamente. Sólo hallaron retratos c...
como un brujo que sale a volar por las islas
Aquella noche perdí la cabeza y cada mañana la encuentro en tu almohada Selección: Carlos Trujil...[leer completo]
Aquella noche perdí la cabeza y cada mañana la encuentro en tu almohada Selección: Carlos Trujil...
natacha
Le han dicho Con este hombre no tendrán dónde caerse muertos. Le he dicho tendremos todo el mundo do...[leer completo]
Le han dicho Con este hombre no tendrán dónde caerse muertos. Le he dicho tendremos todo el mundo do...
london bar
Por olvidarte paso a la taberna Sobre el mesón tiro los codos sembrando pánico entre las botellas de...[leer completo]
Por olvidarte paso a la taberna Sobre el mesón tiro los codos sembrando pánico entre las botellas de...
más sabe el diablo por quemao que por tentao
Perdón si no me quedo con la boca abierta para comerte mejor siquiera con los ojos ni me doy de cabe...[leer completo]
Perdón si no me quedo con la boca abierta para comerte mejor siquiera con los ojos ni me doy de cabe...
Continúe en EDEL MORALES »»»
