Las nubes de li po
Pasaron las nubes de Li Po sobre el remanso
y los altares del Palacio Imperial refulgían en dragones.
Lloré ante el precipicio decantado
del vellocino del temible y negro manto.
Era la luz una vieja afrenta
lindero de armas,
leve, cencerro de cerezos
como la arena del Gobi en tus desiertos.
Pasaron las nubes de Li Po sobre el remanso
y los altares del Palacio Imperial refulgían en dragones.
Lloré ante el precipicio decantado
del vellocino del temible y negro manto.
Era la luz una vieja afrenta
lindero de armas,
leve, cencerro de cerezos
como la arena del Gobi en tus desiertos.

