Nuestros cuerpos
Nuestros cuerpos,
tragados por la luz del alba,
se han tejido de arrecifes,
marejadas
y pájaros cortando el cielo
como espadas.
Trazos que al final son los silencios,
la estación de la ternura
y un aluvión de signos precipitándose
a la vida
como una noche aún despierta
y deslumbrada.
Nuestros cuerpos,
tragados por la luz del alba,
se han tejido de arrecifes,
marejadas
y pájaros cortando el cielo
como espadas.
Trazos que al final son los silencios,
la estación de la ternura
y un aluvión de signos precipitándose
a la vida
como una noche aún despierta
y deslumbrada.

