Un fantasma más
Puse en su rostro mi beso,
un botón que se aferra en el último hilo de su blusa.
Guardo el calor exacto de sus medidas,
construyo los sueños que otros prometieron
con superfluas apariencias.
Quizás sea posible encontrar en una calle su memoria,
su nombre de novia triste
sin anillo que se aferre a su dedo
la mirada de luto que ingiere con torpe apetencia.
Si pudiera conocer algunos de sus secretos,
la carta marcada de su baraja
no sería uno más de sus fantasmas.
Puse en su rostro mi beso,
un botón que se aferra en el último hilo de su blusa.
Guardo el calor exacto de sus medidas,
construyo los sueños que otros prometieron
con superfluas apariencias.
Quizás sea posible encontrar en una calle su memoria,
su nombre de novia triste
sin anillo que se aferre a su dedo
la mirada de luto que ingiere con torpe apetencia.
Si pudiera conocer algunos de sus secretos,
la carta marcada de su baraja
no sería uno más de sus fantasmas.

