El cuatro
Cuando era niño y aún tenía alas
en los ojos para escaparme
al escribir los números dictados por el señor maestro
le rogaba a Dios que apareciera un cuatro
para así poder sentarme a descansar
de tan trabajoso trabajo.
Por eso quiero al cuatro.
Por eso en la dura senda de encontrar estos versos
de dar línea recta a la caótica madeja
de ideas y sentimientos escribo algún cuatro
de vez en vez
de poco en poco
para sentarme a descansar como cuando era pequeño
como ahora: ¡_
/
Cuando era niño y aún tenía alas
en los ojos para escaparme
al escribir los números dictados por el señor maestro
le rogaba a Dios que apareciera un cuatro
para así poder sentarme a descansar
de tan trabajoso trabajo.
Por eso quiero al cuatro.
Por eso en la dura senda de encontrar estos versos
de dar línea recta a la caótica madeja
de ideas y sentimientos escribo algún cuatro
de vez en vez
de poco en poco
para sentarme a descansar como cuando era pequeño
como ahora: ¡_
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