Amores
Nos hará sonreír pensar en ello. Si quisieras volver. Labios
pintados con desorden y en agosto un cuidado exquisito en
demorarse sobre su piel. También nos hará sufrir un poco
distinguir de nuevo la melodía que el atardecer llevaba y traía
como un energúmeno a nuestro cuerpo, esa música intensa con
olor a derrumbe y a una buena dosis de felicidad. Esa música
rutinaria e íntima. Ella pasaba por allí y te conformaste con
tirarle una teja. Años más tarde estregarías con ahínco su boca.
Por si quisieras volver.
Nos hará sonreír pensar en ello. Si quisieras volver. Labios
pintados con desorden y en agosto un cuidado exquisito en
demorarse sobre su piel. También nos hará sufrir un poco
distinguir de nuevo la melodía que el atardecer llevaba y traía
como un energúmeno a nuestro cuerpo, esa música intensa con
olor a derrumbe y a una buena dosis de felicidad. Esa música
rutinaria e íntima. Ella pasaba por allí y te conformaste con
tirarle una teja. Años más tarde estregarías con ahínco su boca.
Por si quisieras volver.

