AlibabÁ y remedios
A escondidas el tiempo y que la tiniebla en sendos escobales
cumpliese su amenaza. Que el amor los tortura, le daba la
vuelta sin parar a su vestido, los llena de gozo como el lento
atardecer de cualquier día de verano. ¿Quién era aquel valiente
que atravesaba sin condón nuestra fatalidad para dar con ella en
las tenadas? ¿Fue realmente la misma muchacha que nosotros
sospechamos? Hoy no nos mira bien, ni tan siquiera reconoce
en nosotros aquella mirada, dulzona y errabunda, con que
mirábamos con él el universo. Por lo menos un cosmos
desastroso que allí se entumecía... Alibabá el ladrón y
Remedios la enfermera.
A escondidas el tiempo y que la tiniebla en sendos escobales
cumpliese su amenaza. Que el amor los tortura, le daba la
vuelta sin parar a su vestido, los llena de gozo como el lento
atardecer de cualquier día de verano. ¿Quién era aquel valiente
que atravesaba sin condón nuestra fatalidad para dar con ella en
las tenadas? ¿Fue realmente la misma muchacha que nosotros
sospechamos? Hoy no nos mira bien, ni tan siquiera reconoce
en nosotros aquella mirada, dulzona y errabunda, con que
mirábamos con él el universo. Por lo menos un cosmos
desastroso que allí se entumecía... Alibabá el ladrón y
Remedios la enfermera.

