Este charco
Hay corrientes
muy disparejas
moviéndose entre este pacto
al que los que flotando están
rinden tributo.
Los fantasmas
apagan un extremo,
luego lo encienden
y apagan el otro,
entonces la danza
se va volviendo más imperfecta.
Es ahora cuando la orquesta
desencadena la furia
de su conturbado descontrol.
La modorra es densísima
y aterradora,
porque las pesadillas aparecen
para castigar al alma
y sus concepciones fundamentadas
de algún modo.
Cánticos de extraña procedencia
tratan de dar vida
a lo espiritual,
y aterrizan sobre el terreno raso
que proporcione el cerebro.
Alguien habla entre la humedad,
el principio se ha quedado muy atrás
y las cosas pasan
con mucha lentitud
a través de las puertas
de colores.
Hay corrientes
muy disparejas
moviéndose entre este pacto
al que los que flotando están
rinden tributo.
Los fantasmas
apagan un extremo,
luego lo encienden
y apagan el otro,
entonces la danza
se va volviendo más imperfecta.
Es ahora cuando la orquesta
desencadena la furia
de su conturbado descontrol.
La modorra es densísima
y aterradora,
porque las pesadillas aparecen
para castigar al alma
y sus concepciones fundamentadas
de algún modo.
Cánticos de extraña procedencia
tratan de dar vida
a lo espiritual,
y aterrizan sobre el terreno raso
que proporcione el cerebro.
Alguien habla entre la humedad,
el principio se ha quedado muy atrás
y las cosas pasan
con mucha lentitud
a través de las puertas
de colores.

