Ese gato rayado
Cansada
de los mismos rostros
de los mismos cuerpos
de las mismas voces
mientras las luces duermen
ese gato
-con una historia rayada
sobre su piel felina-
aguarda callado en la ventana.
Y yo tropiezo con la mirada
-fija y preciosa-
del milagro vigilante
en el ojo inmenso
de ese gato.
Cansada
de los mismos rostros
de los mismos cuerpos
de las mismas voces
mientras las luces duermen
ese gato
-con una historia rayada
sobre su piel felina-
aguarda callado en la ventana.
Y yo tropiezo con la mirada
-fija y preciosa-
del milagro vigilante
en el ojo inmenso
de ese gato.

