Sobre todas las cosas
Dejo tras de mí una hilera increíble
de cosas falsas, necias,
y sigo imaginándome
cualquier otro espejismo.
Me hago sinuoso, tal vez irreflexivo,
pero antes caigo en un abismo negro y sublime
que me eleva, asimismo, sobre esa falsedad.
Imagino que todo esto es mentira
y anhelo ser un cuerpo sin forma definida,
revelar la profunda desazón de las cosas,
poseerlas
y seguir sin escuchar esa voz, cualquier voz,
en el instante mismo en que mueren las cosas
–mueren porque las dejo que sigan
su ruta estable y neutra,
su rostro sin destino, su rigidez primera–.
Me disfrazo y el alma se disfraza,
como siempre, de ser irracional,
de fantasma inocente, temeroso,
sobre todas las cosas que producen certeza.
Dejo tras de mí una hilera increíble
de cosas falsas, necias,
y sigo imaginándome
cualquier otro espejismo.
Me hago sinuoso, tal vez irreflexivo,
pero antes caigo en un abismo negro y sublime
que me eleva, asimismo, sobre esa falsedad.
Imagino que todo esto es mentira
y anhelo ser un cuerpo sin forma definida,
revelar la profunda desazón de las cosas,
poseerlas
y seguir sin escuchar esa voz, cualquier voz,
en el instante mismo en que mueren las cosas
–mueren porque las dejo que sigan
su ruta estable y neutra,
su rostro sin destino, su rigidez primera–.
Me disfrazo y el alma se disfraza,
como siempre, de ser irracional,
de fantasma inocente, temeroso,
sobre todas las cosas que producen certeza.

