42 (glosas al cancionero)
Yo ya no sé si rasguea
mi voz nativos dolores
o si son males de amores
los que me labran la idea.
Cuando en la mata florea
hasta la palmera trunca,
cuando el estero se enjunca,
este mal que nos desgarra
¡quién lo creyera, guitarra!
que no terminara nunca.
Yo ya no sé si rasguea
mi voz nativos dolores
o si son males de amores
los que me labran la idea.
Cuando en la mata florea
hasta la palmera trunca,
cuando el estero se enjunca,
este mal que nos desgarra
¡quién lo creyera, guitarra!
que no terminara nunca.

