31 (glosas al cancionero)
Un claro recuerdo lija
la plata en que me deleito:
por cada amargo de pleito
me mandaba la sortija.
Mi caballo y mi cobija
aún saben camino y hora.
Malhaya quien se enamora
cuando lo matan de veras.
Te dije que no dijeras,
ya podrás decir ahora.
Un claro recuerdo lija
la plata en que me deleito:
por cada amargo de pleito
me mandaba la sortija.
Mi caballo y mi cobija
aún saben camino y hora.
Malhaya quien se enamora
cuando lo matan de veras.
Te dije que no dijeras,
ya podrás decir ahora.

