27 (glosas al cancionero)
Tus ojos y el cielo claro
llenan el agua mil veces.
Luce entre nácar de peces
la copa del caracaro.
Mas, qué adusto desamparo
tras los playeros rastrojos:
allá van tristes y cojos
los caminos rezongando,
sin gente, muchos andando
para donde van tus ojos.
Tus ojos y el cielo claro
llenan el agua mil veces.
Luce entre nácar de peces
la copa del caracaro.
Mas, qué adusto desamparo
tras los playeros rastrojos:
allá van tristes y cojos
los caminos rezongando,
sin gente, muchos andando
para donde van tus ojos.

