La mies
Cuando no puedas andar,
apóyate en mí y los dos
andaremos con mis pies.
Que si no somos espigas
-yo en tu campo, tú en el mío-
nunca existirá la mies.
Cuando no puedas andar,
apóyate en mí y los dos
andaremos con mis pies.
Que si no somos espigas
-yo en tu campo, tú en el mío-
nunca existirá la mies.
