Sin embargo, no es amable la palabra
Sin embargo, no es amable la palabra.
Y toco el acento gris
de los mares hibernales,
donde la claridad se hizo tropical
para cortar los cabellos del espacio
y acariciar la desnudez
de las ciudades que aguardan
(siempre)
serenas estaciones.
Sin embargo, no es amable la palabra.
Y toco el acento gris
de los mares hibernales,
donde la claridad se hizo tropical
para cortar los cabellos del espacio
y acariciar la desnudez
de las ciudades que aguardan
(siempre)
serenas estaciones.

