Con nosotros
Cuántas veces nos hemos repetido
en los cansados lunes de la vida,
que la infancia visita la memoria
como si fuese una invitada
que llega algunas tardes
a compartir el tiempo con nosotros.
Pero la infancia nunca vuelve,
porque jamás se fue de nuestro lado,
se oculta silenciosa
agazapada entre los sueños
y respira por nuestra misma piel.
Cuántas veces nos hemos repetido
en los cansados lunes de la vida,
que la infancia visita la memoria
como si fuese una invitada
que llega algunas tardes
a compartir el tiempo con nosotros.
Pero la infancia nunca vuelve,
porque jamás se fue de nuestro lado,
se oculta silenciosa
agazapada entre los sueños
y respira por nuestra misma piel.

