El hombre y la luna
Eje del tiempo, fiel arquitectura
?para el hombre en la angustia? de arrecidas
manos, en la circunferencia allí extendidas
y en el puño, el laurel que configura:
¡al semidiós, que al átomo inaugura…!
Collins, Aldrin, Armstrong, en enlucidas
Noches, como al rescate de otras vidas,
Y en vórtice de estrellas de pavura:
Hoy dícense jugar, si como sea
Giratorio equilibrio es su presea
De amor al infinito… Así el presente,
Cardinal en las rosas de un horario
?lunar y equidistante itinerario?:
¡álzame, a torbellinos de mi mente!
Eje del tiempo, fiel arquitectura
?para el hombre en la angustia? de arrecidas
manos, en la circunferencia allí extendidas
y en el puño, el laurel que configura:
¡al semidiós, que al átomo inaugura…!
Collins, Aldrin, Armstrong, en enlucidas
Noches, como al rescate de otras vidas,
Y en vórtice de estrellas de pavura:
Hoy dícense jugar, si como sea
Giratorio equilibrio es su presea
De amor al infinito… Así el presente,
Cardinal en las rosas de un horario
?lunar y equidistante itinerario?:
¡álzame, a torbellinos de mi mente!

