Apareció de nuevo y antiguo
Apareció de nuevo y antiguo para pasear
su rostro
por la plenitud del puerto mientras la oscuridad
de las olas,
de las tablas,
de los veleros,
de los catamaranes
y el temporal y la quietud
rugen en las travesías.
Aquel hombre quiso que, así como regresó
de lo recóndito,
no fuéramos delfines varados a resguardo
de una dársena helada,
–tú y él–
quebradizos ahora ante la niebla de los golpes.
Y con golpes
y golpes secos.
Apareció de nuevo y antiguo para pasear
su rostro
por la plenitud del puerto mientras la oscuridad
de las olas,
de las tablas,
de los veleros,
de los catamaranes
y el temporal y la quietud
rugen en las travesías.
Aquel hombre quiso que, así como regresó
de lo recóndito,
no fuéramos delfines varados a resguardo
de una dársena helada,
–tú y él–
quebradizos ahora ante la niebla de los golpes.
Y con golpes
y golpes secos.

