Y después
Y después
de tantos años
descubrimos la república
y encendimos fuegos artificiales
el odio era el perdón
y el júbilo nuestra embriaguez
amanecimos con una resaca
de los siglos por los siglos
desde ese día
vagamos por las plazas
visitamos las ruinas
del sepulcro de Abel
extrañamos los cerros
los cuarteles
y aquella maravillosa
purga cotidiana
de la guerra.
Y después
de tantos años
descubrimos la república
y encendimos fuegos artificiales
el odio era el perdón
y el júbilo nuestra embriaguez
amanecimos con una resaca
de los siglos por los siglos
desde ese día
vagamos por las plazas
visitamos las ruinas
del sepulcro de Abel
extrañamos los cerros
los cuarteles
y aquella maravillosa
purga cotidiana
de la guerra.
