Víspera
Duermes como la noche,
como los dioses
que llenaron al mundo de barro y almizcle.
Tu sangre, tu pequeña fuerza oscura,
es un puño cerrado,
la mano que toca la luz de la ventana,
es la música del agua límpida que duerme como una
[laguna:
la dignidad de todos,
el llanto silencioso de una mujer
que sueña entre las tristes latitudes.
Hija,
pronto abrirás los bracitos
y pronunciarás mi nombre.
Duermes como la noche,
como los dioses
que llenaron al mundo de barro y almizcle.
Tu sangre, tu pequeña fuerza oscura,
es un puño cerrado,
la mano que toca la luz de la ventana,
es la música del agua límpida que duerme como una
[laguna:
la dignidad de todos,
el llanto silencioso de una mujer
que sueña entre las tristes latitudes.
Hija,
pronto abrirás los bracitos
y pronunciarás mi nombre.

