Intimidad
Entonces
un derrame de perlas
pintó de nácar mi espalda
mil tentáculos voraces
devastaron
las ideas
giró mi boca
por multiplicar sabores
y humedades
atizaron leños mis caderas
y cuando su aliento
nubló mis pezones
y su rigor
me desarticuló
las piernas
liberé mis ojos
(anclas de vigilias
y de sueños)
para que gozaran
gimiendo en la
ceguera.
Entonces
un derrame de perlas
pintó de nácar mi espalda
mil tentáculos voraces
devastaron
las ideas
giró mi boca
por multiplicar sabores
y humedades
atizaron leños mis caderas
y cuando su aliento
nubló mis pezones
y su rigor
me desarticuló
las piernas
liberé mis ojos
(anclas de vigilias
y de sueños)
para que gozaran
gimiendo en la
ceguera.

