35 (glosas al cancionero)
La luna de cuatro días
me hace sombra de dos varas.
Ñéngueres de voces claras
alertan las lejanías.
Me acuerdo de mis baquías
por aquellos mundos tersos;
y como en días adversos
fui matapalo de otoño,
hoy por un fatal retoño
me van saliendo los versos.
La luna de cuatro días
me hace sombra de dos varas.
Ñéngueres de voces claras
alertan las lejanías.
Me acuerdo de mis baquías
por aquellos mundos tersos;
y como en días adversos
fui matapalo de otoño,
hoy por un fatal retoño
me van saliendo los versos.

