29 (glosas al cancionero)
Con el silbo y la picada
de la brisa coleadora
la tarde catira y mora
entró al corralón callada.
La noche, yegua cansada,
sobre los bancos tremola
la crin y negra la cola;
y en su silencio se pasma
tu corazón de fantasma,
Mata del Ánima Sola.
Con el silbo y la picada
de la brisa coleadora
la tarde catira y mora
entró al corralón callada.
La noche, yegua cansada,
sobre los bancos tremola
la crin y negra la cola;
y en su silencio se pasma
tu corazón de fantasma,
Mata del Ánima Sola.

