21 (glosas al cancionero)
Abre sus sueños al raso
la soledad sin un grito.
Aspira el campo marchito
la dulce flor del ocaso.
Tu pesaroso, en el paso
—puro arenal— del estero,
soñando el aire mayero,
¡cómo tendrás de congojas
que ya no te quedan ni hojas
arbolito sabanero!
Abre sus sueños al raso
la soledad sin un grito.
Aspira el campo marchito
la dulce flor del ocaso.
Tu pesaroso, en el paso
—puro arenal— del estero,
soñando el aire mayero,
¡cómo tendrás de congojas
que ya no te quedan ni hojas
arbolito sabanero!

