El padre sin cabeza
En los tiempos aquellos se creía lo que contaban del Padre sin cabeza
Personaje que andaba entre misterios de callejas oscuras
O en caserones de ciudades viejas de planta colonial
Cuyos aleros poblados de murciélagos y polvo
Contribuían a hacerle la leyenda El Padre sin Cabeza rondaba
Por las casas de aquellos niños “malos” que a escondidas
Urgaran la despensa o no dieran limosnas en la Ermita En las noches
Heladas
Cuando lanzan graznidos violentos las lechuzas
Y los lobos aullan casi desesperados él camina despacio
Cogido de los muros El Padre sin Cabeza va rezando sus cantos
Y alabanzas de sombra Los cipotes no duermen Apretados de miedo
Hacían vigilia con ganas de orinar y no salían…
En los tiempos aquellos se creía lo que contaban del Padre sin cabeza
Personaje que andaba entre misterios de callejas oscuras
O en caserones de ciudades viejas de planta colonial
Cuyos aleros poblados de murciélagos y polvo
Contribuían a hacerle la leyenda El Padre sin Cabeza rondaba
Por las casas de aquellos niños “malos” que a escondidas
Urgaran la despensa o no dieran limosnas en la Ermita En las noches
Heladas
Cuando lanzan graznidos violentos las lechuzas
Y los lobos aullan casi desesperados él camina despacio
Cogido de los muros El Padre sin Cabeza va rezando sus cantos
Y alabanzas de sombra Los cipotes no duermen Apretados de miedo
Hacían vigilia con ganas de orinar y no salían…

