Apoyada...
Apoyada en mi terca mansedumbre,
con un resto de prisa malherida;
con un verso inocente por guarida
y este miedo de ser sólo costumbre...
Con mi carga de sed y pesadumbre,
bienamada del polvo, confundida;
llevando en las ojeras tu partida,
amiga de mi propia incertidumbre.
Te esconde cada gesto indiferente,
te esconde mi sonrisa -torpemente-,
sabiendo que el final se me adelanta...
y le busco otra cara al desconcierto,
porque quiero creer que no está muerto
tu nombre en el umbral de mi garganta.
Apoyada en mi terca mansedumbre,
con un resto de prisa malherida;
con un verso inocente por guarida
y este miedo de ser sólo costumbre...
Con mi carga de sed y pesadumbre,
bienamada del polvo, confundida;
llevando en las ojeras tu partida,
amiga de mi propia incertidumbre.
Te esconde cada gesto indiferente,
te esconde mi sonrisa -torpemente-,
sabiendo que el final se me adelanta...
y le busco otra cara al desconcierto,
porque quiero creer que no está muerto
tu nombre en el umbral de mi garganta.

