No vendrá el sueño hasta que la memoria...
No vendrá el sueño hasta que la memoria
no recupere aquel instante mismo
en que la aguja se inclinó, furiosa,
hacia el lado siniestro
de donde brota el odio.
¿Cuándo fue, en qué momento surgió el alto
propósito de echar -sin paliativos-
un cuarto a espadas al destino y, firme,
sobrevivir en duelo contra torpes fantasmas?
No vendrá el sueño ni el reposo. Nada
gozará de un descanso bien ganado
hasta que la mirada no recobre
el plácido horizonte
de las viejas ternuras.
No vendrá el sueño hasta que la memoria
no recupere aquel instante mismo
en que la aguja se inclinó, furiosa,
hacia el lado siniestro
de donde brota el odio.
¿Cuándo fue, en qué momento surgió el alto
propósito de echar -sin paliativos-
un cuarto a espadas al destino y, firme,
sobrevivir en duelo contra torpes fantasmas?
No vendrá el sueño ni el reposo. Nada
gozará de un descanso bien ganado
hasta que la mirada no recobre
el plácido horizonte
de las viejas ternuras.

