Mercedes Durand nació el 9 de agosto de 1933. Formó parte del grupo
salvadoreño Octubre, integrado en 1950 por Ítalo López Vallecillos,
Orlando Fresedo, Waldo Chávez Velasco, Irma Lanzas, Eugenio Martínez
Orantes, Álvaro Menéndez Leal, Jorge A. Cornejo, Danilo Velado y los
pintores Camilo Minero y Luis Ángel Salinas; y de
de la autodenominada Generación Comprometida.
Desde el 22 de febrero de 1952 hasta el año de 1958 residió en la capital
mexicana, becada por el gobierno salvadoreño del coronel Óscar Osorio para
realizar sus estudios de Licenciatura en Letras en la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Desde la lejanía, fue colaboradora de la segunda época de las revistas
Hoja (San Salvador, 1956, dirigida por Ítalo López Vallecillos) y Semana
(San Salvador, 84 números publicados por José Luis Urrutia, entre el 11 de
diciembre de 1957 y el 22 de junio de 1959).
De 1960 a 1970 trabajó en la Universidad de El Salvador (UES) como
catedrática en la Facultad de Humanidades; directora de Difusión Cultural
e integrante del consejo de la Editorial Universitaria.
Ganadora del primer premio de poesía en los Juegos Florales de Usulután
(febrero de 1960) y del segundo galardón poético de los Juegos Florales de
Nueva San Salvador (diciembre de 1960, con sus Poemas de la ciudad y el
viento; se desempeñó como conductora de los programas televisivos Hacia la
libertad por la cultura, difundidos por canal 4 y la Universidad de El
Salvador a partir de diciembre de 1960.
También fungió como directora de la revista Vida universitaria (1961),
redactora de mesa y colaboradora de La Prensa Gráfica; jefa de información
y redactora del diario Tribuna libre (1965), colaboradora literaria de El
Diario de Hoy, periodista y productora de programas de televisión,
redactora de publicidad comercial y delegada salvadoreña ante el Congreso
Latinoamericano de Escritores (Caracas, Venezuela, 1970).
Colaboradora de Excélsior, El nacional y la Revista de cultura mexicana,
trabajó como redactora en El día y en noticieros para televisión, como
correctora de estilo en varias casas editoriales y como productora y
conductora de programas radiofónicos para Radio UNAM (860 khz AM y 9600
khz OC, banda internacional de 31 metros), entre ellos uno de actualidad
latinoamericana, titulado Enfoque internacional, transmitido los martes de
las 9:30 a las 10:00 de la mañana.
Se desempeñó como profesora de carrera adscrita al Centro de Estudios de
la Comunicación, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la
misma universidad mexicana, donde también se encargó de las relaciones
universitarias en Difusión Cultural y fue secretaria particular del
director de Filosofía y Letras, además de fungir como jefa del
Departamento de Difusión de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.
Entre sus libros publicados se encuentran Espacios (poesía, México D. F.,
Los Presentes, 1955); Sonetos elementales (plaquette poética, San
Salvador, 1958, ilustrada por el pintor Carlos Cañas); Poemas del hombre y
del alba (poesía, edición mimeográfica, San Salvador, 1961); Las manos en
el fuego (poesía, junto con David Escobar Galindo, 1969, premiado con
mención de honor en el Certamen Nacional de Cultura 1967, galardón
conferido por los escritores Ernesto Cardenal, Fernando Alegría y Carlos
Pellicer); Las manos y los siglos (poesía, México, 1970. Bajo el título
Sinfonía del trabajo, obtuvo mención de honor en el Certamen Literario de
la Comunidad Latinoamericana de Escritores y la revista "Ecuador"); Juego
de Güija (cuento, San Salvador, 1970), Todos los vientos (antología
poética, San Salvador, 1972); A sangre y fuego (poesía, 1980), Sarah, la
luna, la muchacha y otros poemas (Centro Editorial Universitario de la
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 1982), La guerrilla de las ondas y
otros ensayos (San Salvador, s. f.). Falleció en la ciudad de México, el 7
de julio de 1999. (El fragmento del esbozo ha sido tomado de: Diccionario
de autoras y autores salvadoreños de Carlos Cañas Dinarte)
jucuapa
Dulzura de jocote, piel caliza, hermana del izote campesino, madruga en cafetales tu camino y en cla...[leer completo]
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espacio del color
Desde que me anunciaron tu venida dispuse regalarte los colores prestados a las frutas y las flores ...[leer completo]
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el aire
El aire se alistó de marinero con boina de muchacho vagabundo, un barco lo condujo por el mundo sopl...[leer completo]
El aire se alistó de marinero con boina de muchacho vagabundo, un barco lo condujo por el mundo sopl...
soneto
Este ignorar el rostro del futuro, este no ser el ser que se quisiera este ambular sin ruta duradera...[leer completo]
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espacio de canela
Mi cuerpo es una rama de canela cortada en un Agosto de claveles, el trópico quemaba níveas pieles y...[leer completo]
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las manos y los siglos
“Y he aquí que ese pasado de súbito se hace presente. Que lo palpo y aspiro. Que vislumbro ahora la ...[leer completo]
“Y he aquí que ese pasado de súbito se hace presente. Que lo palpo y aspiro. Que vislumbro ahora la ...
mariposas de hielo volaban...
“Si el fuego que ahora abanican las mujeres se apagara de pronto, seríamos incapaces de encerdelo nu...[leer completo]
“Si el fuego que ahora abanican las mujeres se apagara de pronto, seríamos incapaces de encerdelo nu...
vengo del viento
Vengo del viento azul Donde el jacinto Sorprende en su temblor al lirio de agua. Vengo en el viento ...[leer completo]
Vengo del viento azul Donde el jacinto Sorprende en su temblor al lirio de agua. Vengo en el viento ...
mundo vegetal
Yo conocí la edad de la palmera Y el verbo de los blancos arrozales. El mundo de los seres vegetales...[leer completo]
Yo conocí la edad de la palmera Y el verbo de los blancos arrozales. El mundo de los seres vegetales...
mundo mineral
La tierra se vistió de profetisa Y alzando al infinito la mirada, Cavó en su corazón la codiciada Cr...[leer completo]
La tierra se vistió de profetisa Y alzando al infinito la mirada, Cavó en su corazón la codiciada Cr...
el fuego
El gozo de la joven panadera Brotó de las caricias matinales Del fuego que convierte a los trigales ...[leer completo]
El gozo de la joven panadera Brotó de las caricias matinales Del fuego que convierte a los trigales ...
espacio de mi voz a frida kahlo
Un día, Frida Kahlo, Pleno de sol y niños, Me acerqué a tu horizonte, A tu mundo divino: Acaricié un...[leer completo]
Un día, Frida Kahlo, Pleno de sol y niños, Me acerqué a tu horizonte, A tu mundo divino: Acaricié un...
un vuelo de azules mariposas...
Un vuelo de azules mariposas Le inundaba la frente Y los pasos menudos del rocío Verdecían el musgo ...[leer completo]
Un vuelo de azules mariposas Le inundaba la frente Y los pasos menudos del rocío Verdecían el musgo ...
el barrilete malva entre tus dedos...
¡El barrilete malva entre tus dedos las flores del guayabo la sinfonía oscura de aquel viento y octu...[leer completo]
¡El barrilete malva entre tus dedos las flores del guayabo la sinfonía oscura de aquel viento y octu...
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