Estupor
Exhausto subo a los límites de mi mordaza;
grito y tiemblo como el nervio de la esgrima
que en la punzada descubre una extraña quietud.
Tus ojos, que fueron míos,
se marcharon disueltos en la lluvia.
Hurto a la brisa o el agua de los ríos
tu tacto y danzo, muy solo,
en el refugio de un tiempo que pasó.
Exhausto subo a los límites de mi mordaza;
grito y tiemblo como el nervio de la esgrima
que en la punzada descubre una extraña quietud.
Tus ojos, que fueron míos,
se marcharon disueltos en la lluvia.
Hurto a la brisa o el agua de los ríos
tu tacto y danzo, muy solo,
en el refugio de un tiempo que pasó.

