Propiedad conmutativa
De aquí para adentro
la casa es mía
tengo luces, sombras
humanidad y lobos.
Creo en el llanto
soporto mis descuidos
y soy pleno devoto de algunas utopías.
Salgo en los días lluviosos
entro y me arde el sol en la memoria.
Quiero alcanzar los ochenta años
vivo
y tiendo a reír amargamente
si he llorado túneles.
De aquí para afuera
el mar es el cielo aterrizado
los caminos son el curso
del ejercicio y del descanso
andan las cosas cotidianas
como el subsuelo de la mente
y se apetecen las orillas
que no requieren gradas.
De ahí para adentro
mi casa también es tuya.
De aquí para adentro
la casa es mía
tengo luces, sombras
humanidad y lobos.
Creo en el llanto
soporto mis descuidos
y soy pleno devoto de algunas utopías.
Salgo en los días lluviosos
entro y me arde el sol en la memoria.
Quiero alcanzar los ochenta años
vivo
y tiendo a reír amargamente
si he llorado túneles.
De aquí para afuera
el mar es el cielo aterrizado
los caminos son el curso
del ejercicio y del descanso
andan las cosas cotidianas
como el subsuelo de la mente
y se apetecen las orillas
que no requieren gradas.
De ahí para adentro
mi casa también es tuya.

